Ha dado comienzo el Campeonato del Mundo de Portland con las pruebas de salto con pértiga, tanto en hombres como en mujeres. Si este Campeonato pasará a la historia es por la innovación. Además de las grandes marcas que se puedan conseguir, en Portland se está disputando un Campeonato del Mundo muy al estilo norteamericano.

Renaud Lavillenie

Polémicas a parte de la poca participación que ha habido estos últimos días, el espectáculo en Portland está asegurado. Este Campeonato ha dado comienzo un jueves con solamente una prueba, el salto con pértiga. Durante el transcurso de la misma, hemos visto a espectadores, mayoritariamente niños y niñas, sentados en la pista viendo la competición. Además, las presentaciones en este Campeonato se harán individualmente y los y las atletas saldrán desde un pasillo cuando sean llamados por el speaker. Algo parecido a lo que hacen en los Campeonatos de natación, pero que todavía nadie se había atrevido a hacerlo en el atletismo. De esta manera, pase lo que pase en este Campeonato del Mundo de Portland, podemos decir que el espectáculo está asegurado.

Jenn Suhr, la primera medallista

Jehn Suhr

Y es que la norteamericana era la favorita para llevarse la medalla de oro, a pesar de haber perdido la semana pasada el Campeonato de su país en favor de Sandi Morris. El concurso de salto con pértiga femenino ha sido el mejor de la historia, con cuatro atletas por encima de 4.80, dos récords nacionales a cargo de la suiza Nicole Büchler (quien hizo un grandísimo concurso) con 4.80 y para la neozelandesa Eliza McCartney que, a pesar de haber saltado 4.80 al aire libre, en pista cubierta todavía no tenía marca y ha puesto el récord nacional en 4.70.

De esta forma, Jenn Suhr se llevó la victoria con un mejor salto de 4.90, estableciendo un nuevo récord de los Campeonatos y borrando por completo del mapa (de los récords) a Yelena Isinbayeva. La norteamericana hizo un concurso limpio, con tan solo cuatro intentos. Empezó en 4.60, altura donde no tuvo ningún problema. Pasó a 4.75, después a 4.85 y sentenció a sus rivales pasando a la primera el 4.90. Más tarde, decidió poner el listón en 5.04, lo que sería batir su propio récord del mundo, pero después de pensarlo bien no saltó.

La medalla de plata fue para Sandi Morris, dejando ver lo que será una tónica en este Campeonato: poderío absoluto de Estados Unidos en el medallero. Finalmente la medalla de bronce se la llevó la griega Ekaterini Stefanidi.

Renaud Lavillenie cumple los pronósticos

Lavillenie

Renaud Lavillenie fue el que más alto empezó el concurso de pértiga. En un intento de dejar las cosas claras desde un principio, el francés empezó cuando el listón estaba en 5.75 y el resto de sus rivales estaban ya medio eliminados, sobre todo Shawn Barber. Ni el brasileño Thiago Braz, ni el canadiense Shawn Barber. Nadie pudo hacer nada para arrebatarle el triunfo al atleta francés, que esta vez sí, dejó claro desde el principio que iba a hacer algo grande.

Y es que el brasileño, que este año había saltado 5.93, se quedó en unos pobres 5.55 y terminó en la posición 12. El canadiense, después de realizar un concurso con muchos nulos y muchos problemas, terminó en cuarta posición, saltando 5.75. El premio se lo llevó el polaco Piotr Lisek, que por haber saltado 5.75 en su primer intento, se llevó la medalla de bronce.

De esta forma, el único que pudo ponerle las cosas difíciles al francés, fue el local Sam Kendricks, que consiguió su mejor registro de siempre saltando 5.80, pero que lo intentó tanto en los 5.85 como en los 5.90. No tuvo éxito y es que arrebatarle la victoria a Lavillenie, era tarea imposible.

Hizo un concurso impecable saltando 5.75, 5.90 y 6.02 a la primera tentativa. Aquí ya tenía el récord de los Campeonatos en su poder, y para rematar la noche solo le quedaba una cosa: intentar el récord del mundo. Lo hizo, pero sin suerte. Probablemente el cambio a una pértiga más dura, que no controlaba, le hizo perder los dos primeros intentos (en el segundo cayó de cabeza, de una manera muy peligrosa). En el tercer intentó, volvió a coger su anterior pértiga, pero ya sin ritmo y con la cabeza pensando en celebrar la victoria, nada pudo hacer para pasar el listón.

Así pues, con dos récords de los Campeonatos y un intento de récord del mundo (en dos pruebas) empieza este Campeonato del Mundo de Portland. ¿Quién dijo que las estrellas se habían quedado en su casa?